Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

16 oct 2009

Ganadero secuestrado anoche por un comando guerrillero


Fidel Zavala, propietario del establecimiento “Rancho Z”, fue secuestrado ayer por un comando del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). El grupo de delincuentes pide US$ 5 millones por su vida. El plagio se registró en el sector de Hugua Ñandu, Concepción. Fuerzas de seguridad se movilizan hacia el sector.

Un secuestro con el sello del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) se registró ayer, cerca de las 19, en Hugua Ñandu, Paso Barreto, departamento de Concepción. Un comando integrado por 12 personas, una de ellas mujer, fuertemente armadas, tomó como rehén al ganadero Fidel Zavala, propietario del establecimiento “Rancho Z”. El grupo de delincuentes se identificó como integrante del Ejército del Pueblo Paraguayo, tenían uniforme de camuflaje impecable y portaban armamento pesado. Las armas eran ametralladoras M-16, FAL y dos de ellos tenían mini-Uzzi. Fidel Zavala se encontraba dentro del casco principal del establecimiento “Estancia Mabel”, propiedad de sus familiares, cuando irrumpieron en forma sorpresiva los delincuentes del Ejército del Pueblo Paraguayo. Emboscada a su asistente De acuerdo a testimonios recogidos, el asistente de Fidel Zavala llegó en vehículo a la “Estancia Mabel” para buscarlo. Al detenerse en uno de los portones fue sorprendido por los secuestradores; un grupo subió a la camioneta e ingresó en ella hasta el casco principal. Los otros miembros del comando se dirigieron corriendo hasta la vivienda, rodeando el perímetro. Al llegar la camioneta descendieron e ingresaron en el casco principal. Todos ellos se encontraban con la cara descubierta. La familia se encontraba reunida en el salón principal, el grupo armado rodeó a todos ellos, tomando posiciones defensivas en las puertas principales. La disciplina con que se movilizan y el empleo adecuado del armamento revela el nivel de entrenamiento del comando de delincuentes. Dentro del salón solo dos personas dirigieron la palabra: una mujer (se sospecha de Magna Meza) y un varón rubio, de unos 35 años, mediana estatura y hablar enérgico. Esta descripción coincide con Manuel Cristaldo Mieres. Cuestionaron el nivel de vida de los ganaderos, “mientras el resto de la población vive en extrema pobreza”. La arenga duró unos minutos y luego tomaron a Fidel Zavala, lo esposaron para luego sacarlo a empellones del sitio. Pedido de rescate Advirtieron a sus familiares que no deben dar participación a la Policía Nacional, agregando que los medios de prensa tampoco deben acercarse a la región. Los delincuentes del Ejército del Pueblo Paraguayo pidieron cinco millones de dólares de rescate, a cambio de la vida de Fidel Zavala. “No volverán a verlo con vida si no pagan”, dijeron antes de salir. Fidel Zavala fue subido a la camioneta de su propiedad, junto con los comandos, y de allí tomaron rumbo a un camino interno del establecimiento que conduce a una zona boscosa. En el monte, los miembros del grupo ilegal se mueven con comodidad, tal como demostraron en el secuestro de Luis Lindstron, en Tacuatí.

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY