Rodrigo Rojas fue el ganador del festival del Río Paraguay en su categoría, interpretando “Che trompo arasa”.
CONCEPCION (ABC). Actuaron grupos nacionales y artistas de todo el primer departamento. Además se realizó una exposición de artesanos locales, feria de comidas típicas y competencias deportivas.
El viernes, como inicio de las actividades, se realizó la proclamación de la artesanía del municipio de Concepción, como los ranchos campesinos, carretas, instrumentos musicales, alzaprimas, entre otros motivos, en miniatura dentro de botellas, que realiza Don Antonio Maldonado Boselli. El inicio del festival fue a las 20:00, con la competencia de artistas locales en la modalidad solista. Los clasificados que compitieron esa noche por el primer puesto al cierre de nuestra edición fueron Giselle Royg, Rodrigo Rojas, Romina Argüello, Diego Sanguina, Florencio Barrios, Kevin Barúa, Ruth Vázquez e Isidro Velázquez. Los diversos municipios del primer departamento aportaron su adhesión musical al festival, y la primera noche culminó con la actuación del Grupo “Los Líricos” de la ciudad de Pedro Juan Caballero. El sábado, desde las 09:00, se realizó la tercera corrida en homenaje a Concepción, por las principales calles de esta ciudad, con una importante cantidad de participantes en las diferentes categorías. El puerto antiguo fue el punto de partida y llegada. El ganador de la competencia musical fue el niño Rodrigo Rojas, con la interpretación de “Che trompo arasa”, el segundo lugar fue para Isidro Velázquez, mientras que el tercer puesto fue para Diego Sanguina. La embajada artística de Itaipú Binacional se sumó a la gran fiesta con la presencia de 38 artistas, quienes cerraron el festival. El antiguo puerto fue escenario de una exposición de artesanía y comidas típicas.
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario