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7 nov 2009

Control policial en distritos de Horqueta

HORQUETA (ABC). La Policía de esta localidad del departamento de Concepción intensificó los controles en los principales accesos y caminos vecinales, en los últimos días, para tratar de capturar a los sospechosos del secuestro del ganadero Fidel Antonio Zavala Serrati.

“Implementé este operativo desde que llegué acá a finales de agosto pasado. Tengo comunicado a la Fiscalía que voy a hacer trabajo preventivo de barrera policial en cualquier punto de Horqueta. Según me comunicaron, antes la fiscala no quería que se hicieran esos controles, por eso decidí comunicarle por escrito”, explicó el jefe de la comisaría 3ª de Horqueta, comisario Carlos Escobar.
El jefe policial agregó que después de materializarse el secuestro del ganadero, el operativo comenzó a centrarse más en la compañía de Hugua Ñandu. “Legalmente nosotros no estamos haciendo un trabajo investigativo en la zona porque respetamos la decisión de la familia Zavala, y buscamos proteger la vida e integridad del secuestrado”, dijo Escobar.

En Ybyraty

Algunas de las barreras policiales se montaron en los caminos que conducen a la compañía Ybyraty, distante seis kilómetros al norte del casco urbano de la ciudad, donde se encuentra la vivienda del dirigente campesino Alejandro Ramos, en cuya propiedad se encontró a inicios de agosto último un campamento clandestino del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). Del sitio se habían rescatado 28 mil dólares del dinero pagado por el rescate del ganadero Luis Alberto Lindstron, numerosos documentos que hacen referencia a la forma de secuestro, entre otros.

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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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