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8 dic 2009

Buscan a atacantes del médico policial

PASO BARRETO, Concepción (ABC enviado especial). Los investigadores del ataque a tiros que sufrió el Dr. Víctor Adrián Rojas Rodríguez (32), oficial de Policía, centraron sus pesquisas en la zona de Loreto, Hugua Po’i y Hugua Guasu, al norte de Concepción, con el objetivo de ubicar a los criminales.
El automóvil del galeno, quien fue atacado a tiros el domingo a la siesta en Hugua Po’i, a unos 40 kilómetros al norte de Concepción, será verificado por agentes de Criminalística, para determinar el tipo de armas que usaron los maleantes. El capó del coche fue alcanzado por uno de los proyectiles.
El jefe de la comisaría de Paso Barreto, Crio. Ramón González, dijo que indagan el hecho varios agentes, entre ellos de la sección Investigación de Delitos de Concepción.
González sostuvo que “no se pudo precisar el lugar exacto donde ocurrió el ataque, hasta ahora no se han producido detenciones. Los efectivos de la FOPE también están atentos ante alguna novedad que pudiera ocurrir”, explicó.
El jefe de Investigaciones, subcomisario Lucio Martínez, señaló que las pesquisas se hacen entre las localidades de Loreto y Hugua Guasu, pasando por Hugua Po’i. “Las tareas investigativas se realizan para obtener datos que nos lleven a esclarecer el caso”, indicó.
Según agentes de la comisaría de Paso Barreto, el Dr. Víctor Rojas el jueves 3 de diciembre último a las 19:30 acudió a la estancia “Doña Mabel”, propiedad del secuestrado Fidel Zavala, para asistir a Victoria Maidana Barrios (47), que se golpeó tras caer de una motocicleta.

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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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