Concepción.- (LN)
Tienen miedo a ser capturados por el solo hecho de ser parientes o amigos de integrantes de la banda.
Los pobladores del departamento de Concepción y otros sitios donde se pretende declarar el estado de excepción para la captura de los miembros del Ejército del Pueblo (EPP) tienen miedo hasta de participar de los actos religiosos. Esto es ante el temor de ser detenidos por agentes policiales y militares, que incursionan en las zonas fuertemente armados.
Así señalaron algunos ciudadanos de estos sitios, que prefirieron el anonimato por temor a algunas represalias. Esta situación se está dando, pese a que aún no está definida la implementación del estado de excepción para atrapar a los miembros de la banda criminal.
Los lugareños temen que las fuerzas públicas ingresen a sus hogares y templos y procedan a la detención de las personas por el solo efecto de ser parientes o amigos de los miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).
Es más, las personas que viven en los departamento de Concepción y alrededores ya ni siquiera acuden al velorio de una persona que falleció justamente por miedo a ser detenidos, revelaron algunos vecinos de la zona.
A pesar de que el estado de excepción no afecta a las actividades normales de los ciudadanos que habitan en los departamentos, los mismos tienen miedo a que sean detenidos y privados de su libertad en forma injustificada. La gente exige respeto y a la vez que no haya ningún abuso por parte de los militares y policías intervinientes en el caso.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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