Concepción..- Comunidades de la zona Norte del país quedaron nuevamente en la mira del Ejército del Pueblo Paraguayo con la retirada de las calles de las fuerzas especiales militares y policiales, que sitiaron los departamentos intervenidos por el estado de excepción.
Localidades conflictivas y de conocidas influencias del EPP, como Hugua Ñandu, Paso Barreto, o San Alfredo, en Concepción, quedaron una vez más desprotegidas tras el retorno masivo de las tropas, principalmente militares, a sus respectivas bases de Asunción y otros puntos del país.
En Paso Barreto, por ejemplo, solo días atrás el presidente de la Junta Comunal de Vecinos, Luis Alberto Cristaldo, hacía hincapié en que su comunidad estaba desprotegida desde la liberación de Fidel Zavala y pedía a través de los medios que se refuerce la seguridad, considerando que la zona es una conocida ruta de tránsito de los guerrilleros, quienes secuestraron al ganadero de su estancia “Doña Mabel”, ubicada a 30 kilómetros al norte del casco urbano.
El bastión
En Hugua Ñandú, aunque permanece una dotación importante de las fuerzas especiales de la Policía, tampoco existe la cantidad de hombres necesaria para hacer frente a una eventual emboscada de los secuestradores, quienes adoptaron a la colonia como un bastión, ya que la mayoría de sus “golpes” fueron planeados o ejecutados en la misma zona, de donde también son originarios algunos de sus combatientes.
La misma subcomisaría 27ª local había sido atacada por los subversivos en abril de 2006 y se presume que actualmente algunos de los militantes del EPP permanecen ocultos en los montes de la región, ya que su estratégica ubicación geográfica convierten a la Colonia Jorge Sebastián Miranda en un ideal punto de partida para una posible huida.
También días atrás, durante una visita del gobernador del primer departamento, Emilio Pavón (PLRA) a la colonia San Alfredo, ubicada a 75 kilómetros al norte de Concepción, sus moradores aseguraron que parte del grupo guerrillero permanece en los bosques de esa zona.
El 18 de enero pasado, un día después de la liberación del ganadero Fidel Zavala, una columna del brazo armado del EPP fue visto atravesando un bosque del asentamiento “8 de Noviembre”, en su camino de huida presuntamente hacia el río Paraguay.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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