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9 may 2010

Militares balearon subcomisaría de Hugua Ñandu, departamento de Concepción

(ABC) Un contingente de más de 300 militares asaltó esta madrugada la subcomisaria 27º de la localidad de Hugua Ñandu, departamento de Concepción. Los uniformados tomaron por asalto una vivienda en el marco de la búsqueda de Magna Meza, integrante del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), según informes preliminares.

Supuestamente, los efectivos castrenses tenían la información de que en el puesto policial o en las inmediaciones se encontraba oculta la secuestradora Magna Meza.
En el atropello al destacamento, los militares acribillaron la dependencia y balearon la patrullera de la subcomisaría, además tomaron arrestados a los 25 uniformados apostados en el lugar, incluso a las cocineras que se encontraban descansando.
El mega-operatvivo fue encabezado por el coronel Ramón Benítez, comandante del Batallón Conjunto. Este, al mando de tres centenares de uniformados, llegó poco después de la medianoche a la zona y más de la mitad del contingente rodeó la subcomisaría.
Inexplicablemente, los militares comenzaron a disparar hacia el puesto policial, en una actitud homicida, pues los policías que se encontraban en el interior clamaban socorro y la deseseperacion se apoderó de ellos ante la irracional actitud de los militares, quienes incluso estaban con la caras pintadas.
Todos los policías que se encotraban en la subcomisaría fueron reducidos a golpes, esposados y mantenidos en el piso por más de una hora. Las señoras que trabajan como cocineras también sufrieron la misma suerte, y fueron maltratadas por los militares, quienes trataban de inútiles a los policias durante el descabellado operativo.
Muchos polícías, al escuchar los disparios y sentir sus vidas amenazadas por las ráfagas, intentaron refugiarse en los montes de la zona. Incluso, uno de ellos desapareció por varios minutos hasta que regresó a su base, una vez terminado el suplicio.
La inexplicable acción y la injustificada violencia que emplearon los militares sólo cesó cuando el fiscal Celso Morales, quien acompañó el procedimiento, ordenó que las cocineras y los policias fueran liberados, y, por lo menos, se les permitió sentarse y protegerse del frío de la noche concepcionera.
Luego de que la tensa situación se controlara, los efectivos de las Fuerzas Armadas, como si nada, pidieron disculpas a los policías porque “no ubicaron a su objetivo”, que era Magna Meza y otros miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). Posterormente, la dotación militar se replegó y abandonó la zona en mas de veinte vehículos, robando armas, celulares, dinero y otras pertenencias de los policías destacados en la subcomisaría de Hugua Ñandu.
Los destrozos en el local policial son abundantes, debido al incesante tiroteo y la brutalidad ejercida por los militares.
El coronel Benitez y el fiscal Morales deberán explicar la salvaje actuación de los efectivos castrenses y la injustificada violencia en contra de otros miembros de las fuerzas del orden.

REUNIÓN CON EL COMANDANTE DE LA POLICÍA

En estos momentos, el comandante de la Policía Nacional, Crio. Gral. Jose Visitación Gimenez y el Gral. Oscar Velázquez, comandante de las fuerzas militares, se encuentran reunidos en la Comandancia de la Policía en la capital, para que este ultimo brinde explicaciones acerca del inexplicable suceso.
Militares y policías están involucrados en la misión conjunta “Py’aguapy”, en el marco del estado de excepción que rige en cinco departamentos tras el asesinato de cuatro trabajadores en una estancia de Arroyito a manos de miembros del EPP.

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