Con el llamado a Licitación Pública Internacional 168/2010, por parte del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), empieza a concretarse la construcción de la obra de pavimentación asfáltica de 170 kilómetros que unirá Concepción con Vallemí. Se anuncia una inversión de 100 millones de dólares.
“Este proyecto beneficiará no solo a los habitantes de la zona sino también a la toda la actividad comercial del norte del departamento de Concepción, rico en yacimientos de cal y clinker, así como de una variada actividad pecuaria. “Representa un justo reclamo de los pobladores, postergado por varios años y nos pusimos como meta iniciar este año y lo estamos consiguiendo”, indicó, el ministro del MOPC, Efraín Alegre.
Para el efecto se prevé una infraestructura vial que brinde condiciones óptimas de tránsito de todo tiempo, convirtiéndose en una vía segura y ágil para el transporte pesado y liviano.
Se dio primordial importancia a la Seguridad Vial; el Pliego de Bases y Condiciones prevé la instalación de refugios carreteros, pasaganados y buena señalización horizontal y vertical.
Desde el punto de vista ambiental se ha previsto la Protección Forestal en Áreas de Préstamo.
Para lograr mayor agilidad en la ejecución, las obras han sido divididas en tres tramos, consignándose en todos los casos un plazo contractual de 30 meses, indicó un informe de prensa del MOPC. M.B.V.
Fuente: ipparaguay.com
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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