CONCEPCION (ABC). El tribunal de Apelación conformado por Julio Caballero, Luis Alberto Garay y Eliodoro Molinas estudiará la recusación presentada por la fiscalía contra el juez Jorge Benítez por supuesta preopinión en el proceso por el secuestro del ganadero Luis Alberto Lindstron.
En la mañana de ayer se conformó el Tribunal de Apelación que estudiará la recusación del juez Jorge Benítez presentada en la audiencia preliminar en el caso del secuestro del Luis Lindstron.
Los integrantes del tribunal tienen tiempo hasta mañana para poder decidir si el magistrado llevará o no adelante la audiencia preliminar por el secuestro del ganadero.
El juez fue recusado por preopinión y la solicitud presentada por el agente del Ministerio Público Francisco Ayala, el miércoles pasado, tras los cual quedó suspendida la audiencia.
Aunque los camaristas tienen tiempo hasta mañana, no se descarta que la resolución se tenga en la jornada de hoy.
La audiencia preliminar a los catorce acusados por el secuestro del ganadero Luis Lindstron, ocurrido en 2008, fue abruptamente interrumpida el pasado 9 de marzo tras la recusación a juez.
Por otro lado, la fiscalía general debe resolver la recusación presentada contra la fiscala Sandra Quiñónez por supuesta violación grave de garantías constitucionales y del debido proceso y pérdida de objetividad.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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