Las localidades de Alto Paraguay nuevamente sufren el aislamiento a causa de las constantes precipitaciones.
En febrero cayó mucha lluvia, y ahora en marzo, causando inundaciones en zonas rurales y en los centros urbanos, lo que obliga a las autoridades a declarar emergencia.
Según los datos registrados, en Fuerte Olimpo ya llovió 400 milímetros, mientras que en Puerto Casado 300 y en Bahía Negra 500, y siguen las precipitaciones.
Los caminos están destrozados, con mucho barro, y cortados por aguas de repunte que pasan por las rutas principales que conducen a las poblaciones del Alto Chaco.
En Bahía Negra el Municipio declaró estado de emergencia por la falta de acceso a la comunidad, por desabastecimiento de alimentos de consumo básico y por las inundaciones de las zonas de producción.
Igualmente, en Casado los ediles municipales hicieron lo mismo por encontrarse aislada la población por falta de caminos, destrozados por el mal tiempo, lo que también obliga a muchos productores a abandonar sus chacras.
No hay vehículo que llegue a ninguna localidad del departamento.
La Junta Departamental de Alto Paraguay también coincide con los municipios en declarar estado de emergencia.
El único medio de transporte de abastecimiento de forma semanal es el barco Aquidabán, que aparte de cargas transporta pasajeros. El barco hace viajes desde Concepción.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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