Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

24 oct 2011

Sospechan que algunos pobladores protegen y ayudan al EPP


CONCEPCIÓN (ABC). Todos los campamentos que fueron atribuidos al Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) estaban ubicados detrás de viviendas de sus simpatizantes, lo que hace difícil la tarea de ubicación de los milicianos de la banda armada.

Hasta el momento cuatro sitios utilizados como albergue de los delincuentes fueron encontrados no lejos de las casas, cuyos moradores les proveían de logística y protección.
La complicidad de los habitantes de diferentes localidades del I Departamento con los integrantes del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), que ha ejecutado varios secuestros y asesinatos, hace que la tarea de detección del sitio que ocupan actualmente sea bastante difícil.    
Los trabajos de inteligencia desplegados desde el inicio del estado de excepción prácticamente han sido desechados por falta de consistencia de las informaciones.    
Los cuatro campamentos encontrados hasta ahora, de donde se requisaron varias evidencias de la presencia de los secuestradores, tienen la particularidad de localizarse no lejos de áreas pobladas.    
Esa característica permite a los del EPP recibir con facilidad alimentos, agua y otros elementos proporcionados por el ala logística del grupo. 
También están en permanente comunicación con otros miembros que les proporcionan informaciones.    

Los escondites    

El primer refugio de la banda  fue localizado el 4 de agosto de 2009 en la compañía Ybyraty de Horqueta, detrás de la casa de Alejandro Ramos Morel y Lourdes Bernarda Ramírez, poco después de la liberación de Luis Alberto Lindstron. 
En el lugar se encontraron, entre otras cosas, un termo enterrado que contenía 28.000 dólares que formaban parte del rescate pagado por la liberación del ganadero.
El 21 de abril de 2010, en el asentamiento campesino Núcleo 3 de Arroyito (Horqueta) y  dentro de la propiedad de Marcos Ramón Ocampo Figueredo, los agentes  ubicaron un segundo campamento, que contaba con un stand de tiros.
El tercer escondite fue hallado el 17 de junio de 2010 en Kurusu de Hierro, detrás de la casa del asesinado concejal José del Rosario Cabrera y Domiciana Román.
Fue tras el acribillamiento de los suboficiales ayudantes de la FOPE Lilio Ramón Giménez Dávalos (23) y Carlos César Cardozo Santacruz (23), en Kurusu de Hierro.
En el sitio se encontraron celulares que contenían fotos actualizadas de los integrantes del EPP y  un video donde se observaba la confección de ropas para los milicianos.
Asimismo había municiones, recortes de diarios y varios otros elementos.
El último refugio del EPP encontrado por la Policía y la fiscalía fue en Hugua Ñandu, dentro del inmueble perteneciente a Nery López Silva, el 24 de setiembre de 2010. 
En el lugar fue batido Nimio Cardozo Cáceres, considerado parte del “primer anillo” de la banda. Los intervinientes encontraron dólares que formaban parte del rescate pagado por el rescate del ganadero Fidel Zavala.

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY