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18 mar 2014

Escuela indígena, sumida en la pobreza y el olvido

  • La escuelita de la comunidad indígena “Ayvu Porã”, ubicada a 12,5 km de Concepción, capital departamental, no cuenta con local escolar. Los 30 niños que estudian allí lo hacen sin los mobiliarios necesarios ni aulas. Tampoco les llega el almuerzo escolar. El cacique, en cuya casa dan clases, realizó las gestiones para que una docente traiga su rubro a la aldea. La Gobernación les negó asistencia.
CONCEPCIÓN. En “Ayvu Porã”, ubicada en el tramo Concepción-Belén, viven 12 familias de la parcialidad Mbya Guaraní, cuyo líder, Emiliano Rojas, habilitó en su casa un espacio para que los 30 niños de la comunidad aprendan al menos a leer y escribir.

La única docente que asiste a los alumnos indígenas es la profesora Myrian Estela Romero de Mazacote, quien relató que en las mañanas se ubican detrás de la casa del líder porque el sol no les permite estar por mucho tiempo en la parte frontal de la vivienda; y en horas de la tarde sí tienen un techo porque el sol ya no llega de pleno y pueden desarrollar las tareas un poco mejor.

Mencionó que la preocupación mayor es la alta tasa de deserción escolar, debido a la pobreza extrema en la que viven, incluso carecen de ropas y calzados.

Algunos muebles lo consiguió la misma profesora Myrian, pero por falta de medios de transporte no lo pueden hacer llegar a la comunidad, además de que no disponen de espacio físico en donde ubicar, pues no cuentan con un salón.

La improvisada escuelita utiliza como pizarrón la pared de madera de la casa del cacique. Las sillas son de la propiedad de Rojas, quien señaló haber conseguido 15 sillas de la escuela de la comunidad de Paso Itá, pero que no las pueden traer debido a la falta de vehículo.

“Ya solicité a la Gobernación de Concepción, pero me dijeron que no hay vehículo ni combustible disponible”, explicó el cacique.

La docente dijo que los alumnos quieren retornar antes de hora a sus casas porque tiene hambre. El almuerzo escolar no les llega.

Ante la falta de materiales didácticos utilizan granos de maíz para realizar las operaciones matemáticas de suma y resta, y reciclan envases de gaseosas para depositar sus pocos útiles porque no tienen cartucheras.

“Desde el viernes último empezó a funcionar la escuela. También en ese día se realizó la comunicación oficial a las autoridades educativas de la apertura de las clases”, mencionó. Para cualquier ayuda se puede contactar con el cacique Emiliano Rojas al (0971) 715-249.


Fuente: ABC

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