Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

14 dic 2015

Loreto: La extrema pobreza afecta a una familia indígena

LORETO.- Una familia indígena se encuentra en una paupérrima situación en la ciudad de Loreto, Departamento de Concepción. Su vivienda gotea sin posibilidad de repararla.
Se trata de Dominga Giménez, de 50 años, indígena, que vive con sus dos hijos y un nieto, todos menores, en el barrio San Francisco, en un sector muy bajo. Su vivienda es precaria y se encuentra en una zona muy húmeda.

La familia no posee nada, su pequeña casa hace agua por todos lados en época de lluvia, sus pocas pertenencias se mojan y no tienen otro lugar para refugiarse. “Ya no puedo más, señor. Ya no da gusto, mucho tiempo que vivimos así, cuando llueve no dormimos y nos mojamos todo”, remarcó.

La mujer explicó que su desgracia comenzó cuando sus dos hijos fueron a la cárcel, de donde no pueden salir y que se quedaron solos con sus dos hijos menores y su nieto. “Necesitamos que nos ayuden para mejorar nuestra casa, así aunque sea nuestros víveres que nos dé la gente, no se mojarán de nosotros”, dijo.

Comentó que su hija de 12 años está enferma y que cada vez que acude al Centro de Salud les dan recetas para comprar los medicamentos. “Yo no tengo ni un guaraní para comprar medicamentos, es así que solemos venir a casa sin los remedios”, señaló.

Dijo que nunca recibió ayuda de las autoridades loreteñas y que la familia se mantiene por la caridad de unos pocos vecinos. “A veces no comemos porque no tenemos nada”, sentenció la mujer.

Espera que las autoridades municipales y departamentales les ayuden a través de la Secretaría de Asuntos Indígenas o la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN).

UH

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY