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14 dic 2015

Ruta destruida por 'represamiento' de arroyo

El represamiento de cauces hídricos que pasan por estancias podría ser la causa por la que erosionó parte de la ruta III "General Aquino" a la altura del kilómetro 389. Ya hay una denuncia en la Fiscalía del Medio Ambiente.
El ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Ramón Jiménez Gaona, estuvo en la zona de Azotey, Concepción, donde la ruta III erosionó y prácticamente desapareció dejando lugar a un par de agujeros enormes que cortan el paso.

La causa de la erosión podría ser el represamiento de cauces hídricos que pasan por estancias que están en la zona donde ocurrió el percance, dijo el ministro, según informó el corresponsal de ABC Color, Aldo Rojas.

Por ese motivo se radicó una denuncia a la Unidad del Medioambiente del Ministerio Público, a fin de determinar responsabilidades en lo ocurrido.

Ayer, informábamos sobre la erosión de la arteria a la altura del kilómetro 389, donde el arroyo Guaireño se desbordó y prácticamente “se comió” parte de la capa asfáltica y la tierra debajo.

Esta no es la primera vez que una arteria o puente pasa por una situación así. De hecho, días atrás atendiendo las intensas lluvias el Ministerio de Obras declaró emergencia vial en todo el país.



Camino alternativo. El camino alternativo anunciado ayer, un terraplén que se hará en el costado de la ruta que no fue llevado por el agua, estará listo recién el próximo domingo. Mientras tanto, lentamente hacen pasar algunos vehículos, de forma intermitente, deteniendo en un sentido para que pasen los demás y viceversa.

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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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