Estadio Municipal sin terminar
Los estadios de fútbol construidos con dinero público están marcados por un estigma: No terminarse o no reunir las condiciones estipuladas en el contrato. Cuatro son los ejemplos cercanos: Concepción, Carapeguá, Coronel Oviedo y Limpio.
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| Proyecto inicial y vista del estadio de Concepción. |
Los tres primeros tuvieron "la suerte" de que se ejecutaran la primera etapa del plan que arrancó entre finales del 2010 e inicios del 2011. Mientras que el estadio Municipal de Limpio lleva 5 años sin concluirse, a pesar que debía terminarse en 14 meses.
El estadio Municipal de Concepción una vez terminado albergaría a 23.000 personas, con una inversión de la Secretaría Nacional de Deportes por valor de 6.895 millones. Sin embargo, hasta la fecha el escenario no fue concluido y según las averiguaciones, los vestuarios, la iluminación, filtraciones de agua estructura y el resto de las gradas (ver imagen) son algunos de los pendientes.
Estos antecedentes son los que tienen que romper la obra, que sin dudas será un atractivo adicional para el despertar del futbol en la progresiva zona de Concepción. Los concepcioneros están ansiosos en que termine la obra y puedan disfrutarse los espectáculos deportivos.
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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