Cansados de la basura buscan ayuda en Asunción
Pobladores de Concepción, cansados de los estragos que causa en la localidad un vertedero sobrepasado, viajaron hasta la capital del país para reunirse con varias autoridades y pedir una solución definitiva al tema. Exigen la clausura del lugar de forma urgente.
Intervención de la Seam en enero de este año. Foto: Gentileza.Una comitiva conformada por líderes de distintas comunidades viajó este miércoles hasta Asunción y se reunió con la ministra de la Corte Suprema de Justicia, Alicia Pucheta. Exigen la clausura de un vertedero ubicado a 8 kilómetros del centro de Concepción, en el barrio San Juan Bautista.Desde hace varios meses, los pobladores denuncian la falta de salubridad en la zona debido a la presencia y sobrecarga del vertedero municipal.
Acosta, manifestó que incluso en enero pasado funcionarios de la Secretaría de Medio Ambiente (Seam) intervinieron el lugar, pero que hasta el momento no pasaron el informe correspondiente.El principal problema para los vecinos más próximos es la invasión de moscas, el olor nauseabundo en los 5 kilómetros a la redonda. "Los pobladores deben ingresar bajo mosquiteros para comer, el vertedero no cuenta con licencia ambiental y, para colmo, se tiran basuras patológicas, creando mucho más riesgo en la salud de la gente", denunciaron.
Pobladores de comunidades aledañas también hicieron llegar su molestia, ya que aseguran que el líquido de la basura cae en un arroyo y contamina gravemente el agua que beben los animales."La Seam ya intervino, el vertedero está sumariado, pero no hay avances porque el intendente es pariente del fiscal y minimizan todo. Los chicos de los alrededores ya están con vómitos, diarreas, le salen granos y varios tienen fiebre. Las huertas están llenas de gusanos y larvas a consecuencia de la invasión de moscas.", refirieron en una denuncia a los medios de prensa.UH
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La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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