Destruyen unas 500 toneladas de marihuana
Agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) destruyeron 173 hectáreas de plantaciones de marihuana, equivalentes a 524 toneladas, en incursiones realizadas en los departamentos de Amambay y parte de Concepción.
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| Gentileza SENAD |
En el marco de su “Operativo Omega”, que llegó a su final, la Senad desplegó unidades en zonas de los departamentos de Amambay y Concepción. Durante el mismo fueron destruidas 173 hectáreas de cultivo de la hierba narcótica, cuyo peso alcanzó 524 toneladas.Las plantaciones se hallaban localizadas entre las localidades de María Auxiliadora, Cerro Kuatia, Cerro 21, Cerro Sanambí y Chirihuelo. Por estos lugares delinearon tareas de patrullaje para la detección de terrenos cultivados y el posterior despliegue de agentes especiales.
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| Gentileza de SENAD |
Dentro de las zonas boscosas fueron hallados en total 40 campamentos que se erigían como centro de producción de marihuana con capacidad de almacenamiento de toneladas de la droga. Las 773 hectáreas detectadas y anuladas durante el operativo estaban comprendidas por 58 parcelas.En los centros ocultos en los montes fueron descubiertos 5.400 kilogramos de cannabis picado y nueve prensas rústicas. La incineración también consiguió la eliminación de 270 kilos de semillas. Gran parte de los sembradíos estaban situados en terrenos de difícil acceso.De acuerdo al informe proporcionado por la Senad, el “Operación Omega” abarcó nueve jornadas enteras de trabajos de erradicación, significando la primera expansión del combate contra la producción y tráfico de marihuana en el año.ABC
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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