Yby Yau: Fallece militar accidentado
El subteniente que prestaba servicios en la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), que sufrió un accidente de tránsito ayer en Yby Yaú, falleció esta mañana a consecuencia de las graves lesiones que recibió en la cabeza.
Édgar Paolo Montiel Gamarra (23) Subte. de Caballería de Tropas Especiales comisionado como personal táctico de la FTC, falleció poco después de las 6:00 de este lunes en el Hospital Militar, según confirmó el Tte. Coronel Víctor Urdapilleta, vocero de la Fuerza de Tarea Conjunta. Detalló que tras el accidente, el militar ya había ingresado en estado delicado al hospital de Concepción ayer y que se logró mantenerlo estable hasta llegar a Asunción, donde fue sometido a una cirugía en el Hospital de Trauma y luego internado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Militar, donde se constató su fallecimiento.Testigos relataron que el militar circulaba por la Ruta V con dirección este pero cerca del mediodía se encontró con un automóvil Chevrolet Corsa, conducido por Alfredo Ramón Silva Olmedo, que se desplazaba por el carril opuesto y realizó una maniobra imprudente para tomar la Ruta III.El militar no tuvo tiempo de maniobrar o detenerse y se estrelló con violencia. Su cuerpo salió despedido e impactó violentamente contra el pavimento, lo que le causó un traumatismo de cráneo severo.El conductor del rodado quedó detenido en la comisaría de Yby Yaú y con el deceso su situación judicial se complica.
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La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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