Apelación de Jair De Lima frena audiencia
Tanto Jair De Lima, dueño del Frigorífico Concepción, y Augusto Dos Santos, gerente de la transportadora, estuvieron ayer ante el juez de Delitos Económicos, Humberto Otazú, pero por la apelación que estaba pendiente, no pudo hacerse la audiencia de imposición de medidas.
Esto, en el caso que investiga el supuesto contrabando de más de 180.000 kilos de carne, y producción de documentos no auténticos.
El juez suspendió la audiencia, y fijó para el próximo 5 de junio, a las 8.00, la audiencia donde estudiará el pedido de anular la imputación de la fiscala María Estefanía González.
La defensa, encabezada por el abogado Pedro Ovelar, había señalado que la imputación de la fiscala era nula, porque no tenía un relato concreto acerca de qué hicieron tanto De Lima como Dos Santos.
OTRA NULIDAD. Paralelamente, el abogado Jorge Bogarín, en representación de la despachante de Aduanas Emiliana Canale Gamarra, también pidió ayer anular la imputación en su contra.
Además, apeló la resolución del juez Otazú que admitió el caso en su contra, y que fijó para el próximo 6 de junio la audiencia para que la profesional se presente para la audiencia de imposición de medidas cautelares.
Según Jorge Bogarín, la imputación de la fiscala no tiene sustento probatorio alguno, que pueda indicar que la despachante tenga alguna relación con el delito investigado.
Con ello, solicita al juez anular la imputación, y también la resolución que la admitió, porque el pedido de la fiscala no cumple con los requisitos legales. Ahora, el juez Otazú, le dará trámite a la solicitud.
UH
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario