El Desfile se realizo con lluvia
CONCEPCIÓN. Un tiempo inestable se tiene en la capital del primer departamento. A la madrugada se registraron precipitaciones, que luego de una pausa volvieron a producirse. El tradicional desfile de ayer en homenaje se inició con retraso debido a la lluvia.
Desde la madrugada se tuvo lluvia en esta ciudad, en donde culminaron los festejos por los 245 años de fundación. Si bien las precipitaciones han sido intermitentes, por ejemplo, han retrasado el inicio del desfile, e incluso cuando algunos alumnos y docentes estaban pasando frente al palco oficial nuevamente se registraron precipitaciones.
El cielo permanece nublado y por momentos sale el sol, pero sin mucha intensidad.
Esta ciudad se fundó el 25 de mayo de 1773 con el objetivo de detener el avance de los portugueses hacia las tierras conquistadas por España. El iniciador fue el entonces gobernador del Paraguay, Agustín Fernando de Pinedo, y durante 40 años fue una villa militar. Durante todo el mes se desarrollaron diversas actividades para conmemorar la fecha fundacional, que hoy culminan con el desfile.
Pese a la inclemencia del clima, hubo una estoica participación de la ciudadanía concepcionera, que soportó en varios pasajes la manifestación de la lluvia, que por momentos fue intensa.
Muchos escolares quedaron empapados, porque las precipitaciones les tomaron en pleno desfile y no tuvieron otra opción que seguir.

La actividad comenzó a las 8.25, con media hora de retra- so por el clima, y concluyó re- cién a las 15.30, completando 6 horas y 55 minutos de desfile ininterrumpido; y convirtiéndose en el desfile más largo que se realiza en Paraguay.
Varias instituciones educativas de otras ciudades como Loreto, Vallemí, Horqueta, San Alfredo, Belén y Pedro Juan Caballero, participaron en el acontecimiento.
El centro regional de educación Juan Emilio O’Leary de Concepción, que celebra 50 años, incluyó a ex alumnos y docentes en el desfile.
ABC/UH
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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