Defienden su campo comunal
HORQUETA. En un comunicado a la opinión pública, pobladores de Cerrito Totora, distante unos 20 km de esta ciudad, expresan que no aceptarán el despojo de su campo comunal, de 937 ha, y que se enfrentarán a “los operadores de la injusticia con poderes oscuros”.

En ese sentido, califican de atropello el desalojo hecho el miércoles último por el oficial de justicia de Concepción, Alfredo Pacían Galeano, con agentes de la comisaría 3ª de esta ciudad, por orden del juez de primera instancia del 7° turno, Hugo Bécker, ejecutada por el juez Walter Peña.
Justamente, responsabilizan a Bécker y a socios de la Sindicatura de Quiebras del Banco Nacional de Trabajadores de los daños y perjuicios causados a miembros de la Asociación de Usuarios del Campo Comunal del lugar, que alegan cuenta con una ley de expropiación que lograron tras años de lucha y con todas las documentaciones pertinentes que avalan jurídicamente el inmueble.
El documento expresa, además, que el campo sirve para la cría de animales vacunos, reserva de recursos forestales y animales silvestres en un bosque de 300 ha, de un valor incalculable para este distrito.
Por otra parte, los labriegos del lugar enviaron a dirigentes de la Asociación de Usuarios del Campo Comunal a la capital, donde se reunieron ayer con el senador nacional Sixto Pereira (FG) para buscar vías de solución al inconveniente.
ABC
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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