En Horqueta reciben equipo médico
HORQUETA. Profesionales de blanco del hospital distrital de esta ciudad recibieron la mañana de este sábado un aparato médico denominado autoclave, adquirido por la Gobernación de Concepción.
El autoclave fue remitido desde Asunción a través de una empresa transportadora, y llegó a Horqueta aproximadamente a las 10:00 de la mañana, e inmediatamente fue instalado en una de las dependencias del centro asistencial.
Este equipo se suma a otros elementos que el pasado 13 de agosto, en un breve acto, fue entregado al hospital por el entonces gobernador, Ricardo Paredes (ANR), quien fue reemplazó en el cargo por Édgar López (PLRA) el 15 de agosto.
En aquella ocasión, la Gobernación había entregado en el nosocomio un ecógrafo, tres camas terapéuticas y otros elementos, los que, junto con el equipo que llegó este sábado, suman un costo de aproximadamente G. 700 millones.
El director del centro asistencial, Dr. Juan José Giménez, explicó que el autoclave sirve para la esterilización de prendas, guantes y otras herramientas utilizadas en el quirófano para las intervenciones quirúrgicas.
Informó que cuentan con estos equipos luego de una propuesta de la doctora Liliana Paredes González de realizar la solicitud correspondiente, y que tuvieron la respuesta favorable debido a que el entonces gobernador era de esta comunidad.
Asimismo, manifestó que aguardan que las autoridades de la Primera Región Sanitaria de Concepción envíen al hospital distrital el equipo de rayos X que necesitan. Afirmó que cuando el hospital regional de la capital departamental reciba un nuevo equipo de rayos X, enviarán al centro asistencial horqueteño el aparato similar que, por ahora, están utilizando.
El director recordó que en el nosocoio a su cargo tenían el equipo de rayos X, pero quedó deteriorado a causa de un cortocircuito del sistema del suministro de la energía eléctrica de la ANDE.
ABC
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La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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