En Horqueta reclaman el rápido retiro de basuras
HORQUETA. Personas que pagan a la Municipalidad por el retiro de basuras coinciden en señalar que el camión recolector no llega oportunamente para retirar las bolsas de los desechos de sus casas y llevarlos al vertedero municipal.

Vecinos manifestaron que luego de las fiestas de fin de año, desde hace más de 15 días, los jornaleros no toman las bolsas de basuras que se acumulan en el patio de sus viviendas.
Indicaron que la acumulación de las inmundicias con el correr de los días contaminan el ambiente porque ya generan olores nauseabundos, debido a las temperaturas elevadas de esta época del año.
Por su parte, uno de los recolectores de los desechos, que prefirió no dar a conocer su nombre por temor a represalias, respondió que recorren toda la ciudad en ocho días y realizan el trabajo de acuerdo a sus posibilidades.
Instó a quienes pagan por el servicio para que saquen frente a sus casas las bolsas de basuras para agilizar el retiro.
Por su parte, la máster en Ciencias Ambientales, Antonia Ramona "Yiya" Martínez, señaló que la ciudad no es limpia debido a la inconsciencia de la gente que arroja sus desechos en las calles o baldíos sin utilizar los basureros que fueron colocados en las principales calles, específicamente en el microcentro de esta ciudad.
Sostuvo que también ensucian las plazas de los barrios del casco urbano de este distrito, debido a la falta de educación ambiental. Por otra parte, indicó que el vertedero municipal, debe ser un relleno sanitario, para evitar que las basuras se expongan en la intemperie, debido a que contamina el medio ambiente y generan insectos como las moscas que invaden los barrios aledaños al vertedero y actualmente se los encuentran en las oficinas y dormitorios.
Concluyó asegurando que la educación sanitaria es fundamental para que la ciudadanía cuide su propio ambiente y viva en lugares más saludables.
ABC
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La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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