Niño muere ahogado en un tajamar
Un niño de 1 año y 9 meses murió ahogado tras caer en aguas de un tajamar en el distrito de Paso Horqueta, en el Departamento de Concepción.

La víctima fatal fue identificada como Jesús Abrahan Balbuena Martínez, según informaron desde la Subcomisaría 19ª de Paso Horqueta.
El hecho se registró a las 17.30 aproximadamente, en un tajamar ubicado en el predio de una precaria vivienda, en el barrio Santa Lucía de la localidad de Paso Horqueta.
La madre del niño, identificada como María Cristina Diana Martínez, manifestó a la Policía Nacional que estaba trabajando en el interior de la vivienda mientras que su hijo estaba jugando en el patio.
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En un momento dado, al salir de la casa encontró al pequeño flotando en el agua y rápidamente ingresó al lugar para socorrerlo; sin embargo, el niño ya estaba sin signos de vida.
Otro caso de ahogamiento se registró en horas de la tarde de este miércoles en aguas del río Paraguay, en la ciudad de Asunción.
La víctima fue identificada como David Moisés Rojas Vega, de 20 años, cuyo cadáver fue encontrado este jueves alrededor de las 14.00 en aguas del río Paraguay, en la zona conocida como Tablada Nueva, en la mencionada ciudad.
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La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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