Los principales frigoríficos brasileños se han instalado en Paraguay en los últimos meses, interesados en exportar carne a la Unión Europea, señala un cable de la agencia noticiosa ANSA, fechada ayer en Brasilia, capital brasileña.
En base a publicaciones del diario Gazeta Mercantil, las empresas brasileñas Bertin, Independencia y Minerva compraron acciones de empresas frigoríficas paraguayas, con miras a la venta de carne a los países comunitarios.
Friasa cuenta con instalaciones como para faenar hasta 700 cabezas de ganado bovino por día.
El otro frigorífico brasileño grande que desembarcó en nuestro país fue Independencia, que concretó este año la compra de prácticamente el total del Frigorífico Guaraní por unos 14 millones de dólares.
El frigorífico Bertin, concretó ya el año pasado la compra de la Industria Frigorífica Paraguaya SA (IFPSA), operando actualmente bajo la denominación de Quality Meat. La faena promedio de esta planta es de 400 cabezas por día aunque su capacidad instalada es para 600 animales.
Finalmente, se encuentra Concepción, la más grande industria frigorífica del Paraguay que nació hace 7 años con capital brasileño.
Concepción tiene una faena promedio de 1.600 cabezas diarias de ganado bovino.
Además de tener ya abierto el mercado de la Unión Europea, Paraguay exporta a los mercados de Chile y Rusia, otros mercados que interesan a los brasileños, según el mismo ejecutivo de Minerva, Ronald Aitken.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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