Distribuidores de cemento afirmaron hoy que el motor del molino de la Industria Nacional del Cemento dejó nuevamente sin funcionar este miércoles. La información genera preocupación en el sector porque ocasionaría escasez del material al menos hasta diciembre, afirman.
La información que tenemos, que la brindó el gerente comercial de la INC Ricardo Maidana, es que el motor que se había reparado y trabajó desde el lunes volvió a caer hoy de forma definitiva. Es gravísima la situación porque veníamos de un desabastecimiento y una larga racionalización que con esto se agravará más, dijo el distribuidor Conrado Valenzuela.
Valenzuela explicó que la planta de la INC tendría otro motor que produce un 60 por ciento menos, lo que haría que la situación sea peor a la vivida en los últimos meses. “Desde octubre (2007) se empezó a racionar la entrega por la bajante del río y pasamos momentos muy difíciles hasta febrero, cuando se normalizó más, pero siempre se entregó (el cemento) por cupos”, dijo el distribuidor.
Según Valenzuela el repuesto del motor que ya fue adquirido llegaría recién en el mes de diciembre, por lo que todos estos meses se encontraría muy disminuida la cantidad de bolsas de cemento a comercializar. El distribuidor dijo que la única forma de solucionar el problema sería que el gobierno actual y el electo soliciten a los países vecinos, Argentina o Brasil, un cupo de cemento para satisfacer la demanda de nuestro mercado.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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