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17 nov 2008

Ruta Concepción-Vallemí se encuentra intransitable

La ruta Concepción-Vallemí se encuentra en malas condiciones debido a las continuas precipitaciones pluviales. Según los datos en una semana cayeron 250 milímetros de lluvia.
Las empresas de transporte reiniciaron sus viajes hasta la ciudad industrial luego de una semana. La travesía dura actualmente más de 10 horas, en un tramo de 192 km.

Varias personas, para evitar la travesía por tierra, viajan en barco, que dura entre 12 a 13 horas.Igualmente los puentes sobre el riacho La Paz y los arroyos Tagatiyá-í y Tagatiyá Guazú desde hace varios años han desaparecido; pese a las promesas hechas por autoridades nacionales, siguen en las mismas condiciones.

Los usuarios de la ruta deben cruzar indefectiblemente por las cristalinas aguas de estos cursos hídricos, que con cada lluvia importante se desbordan y hacen imposible el paso.Actualmente maquinaria y funcionarios del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y de la Gobernación de Concepción están en la zona conocida como Santa María.

“No están pudiendo realizar ningún tipo de trabajo debido a las constantes lluvias”, indico Julio Morales, de la gobernación.

Una de las promesas del ex presidente Nicanor Duarte Frutos fue pavimentar la ruta Concepción-Vallemí, ya culminó su mandato y no cumplió. Durante la inauguración oficial de la Expo Norte, en setiembre pasado, el ministro de Agricultura y Ganadería, Cándido Vera Bejarano, anunció en nombre del gobierno de Fernando Lugo que el próximo año se iniciarán las obras.

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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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