Son tres educadores que, además de sus rubros en el MEC, cuentan con otros en instituciones oficiales distintas, en las mismas horas laborales, e incluso hacen horas extras con cobro de viáticos.
La superposición de cargos que tienen tres docentes de Concepción fue denunciada públicamente ayer por integrantes de la Contraloría Ciudadana.
De acuerdo a la denuncia, estos educadores figuran en planillas públicas con salarios, sin que exista forma de cumplir los horarios. Incluso, se entregó una copia de los documentos al presidente de la República, Fernando Lugo.
El primer caso, ya publicado por Última Hora el año pasado, es el de Tomás Alfredo Chávez Rodas, funcionario de Senepa, con una asignación estimativa de 1.800.000 guaraníes, mientras también es catedrático del liceo privado Santa Librada de Loreto y el liceo nacional Alfonso Cué, con una carga horaria de 213 H/C en los turnos mañana y tarde con una asignación total de 3.003.300 guaraníes.
A raíz de la denuncia realizada, el jefe de Senepa de Concepción, David Silva, le concedió un documento, en el cual indica que Chávez pasa a ocupar el puesto de sereno en el turno noche, los días lunes, miércoles, viernes y domingo, de 18 a 6. Sin embargo, 12 días después, volvió a solicitar viáticos por 1.010.704 guaraníes para el funcionario por trabajo realizado en la campaña contra el dengue.
El otro caso denunciado es la situación de la profesora Celsa Ramona Meza de Ibáñez, secretaria general nombrada en el Rectorado de la Universidad Nacional de Concepción, con un salario de 3.040.200 guaraníes, más un seguro por valor de 85.000 guaraníes. Allí asiste de 7 a 15, mientras tiene 149 horas cátedras distribuidas en diferentes colegios y en los turnos mañana, tarde y noche. En esos cargos recibe como remuneración la suma de 2.100.900 guaraníes. La educadora está imposibilitada en cumplir un total de 65 horas cátedras, porque pertenecen a los turnos mañana y tarde.
El tercer caso se refiere a la profesora Carmen Bazán Rojas, que también es funcionaria de la Universidad Nacional, en la Facultad de Agronomía y al mismo tiempo tiene un rubro de profesor de grado, en la escuela parroquial subvencionada San Francisco, con una asignación de 1.232.800 guaraníes, pero sin poder asistir.
Eduarda Martínez, vocera de la Contraloría, dijo que es una pena que estos rubros sean manejados en compadrazgo y amiguismo, mientras existen docentes que están trabajando ad honórem.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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