La presencia del grupo armado Ejército del Pueblo Paraguayo genera temor y malestar entre los pobladores de Concepción. La ciudadanía reacciona con prudencia en relación al accionar de las autoridades, ya que el objetivo principal es que el secuestrado Fidel Zavala regrese sano y salvo.
El silencio que rodea al secuestro del ganadero Fidel Zavala Serrati genera mucho más temor en los pobladores de esta región. La esperanza es que los familiares del ganadero secuestrado manejen ciertas informaciones y que por la seguridad de la víctima no las puedan dar a conocer.
Ante la falta de información, consecuentemente se genera toda clase de comentario, sin embargo, pese a todo ello, lo que se puede apreciar es que existe más prudencia de la gente para realizar conjeturas.
Hasta el momento lo único seguro para la población es que los autores del plagio son los integrantes del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), organización que desde hace varios años que sentó sus bases en la zona de Hugua Ñandú y Puentesiño. La presencia del grupo armado en la región genera un gran malestar en la población que permanece atemorizada por las acciones violentas que en los últimos tiempos fue realizando este grupo.
Muchas personas que trabajan en los bosques han abandonado sus lugares de trabajo debido al temor que existe de que puedan cruzarse con los miembros del EPP. Los ganaderos que poseen sus establecimientos en la región han indicado que tomaron sus precauciones para tratar de evitar más secuestros.
La fiscalía y la Policía nacional prácticamente no realizan actividades referentes al secuestro, solo algunos controles aleatorios en Paso Barreto, Hugua Ñandú y Paso Mbutú. Según los investigadores, la prioridad es que el ganadero aparezca con vida. Los investigadores no tienen comunicación con miembros de la familia del secuestrado para no interferir en la liberación.
Durante los días de la semana pasada alumnos del Instituto Salesiano “San José” entregaron a los automovilistas cintas de color blanco como un signo de paz y de liberación de Fidel Zavala. La ciudadanía sigue expectante al desenlace que pudiera ocurrir y que no pase mucho tiempo para que el Primer departamento vuelva a tener la tranquilidad que siempre le ha caracterizado.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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