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9 nov 2010

Cubiertas en desuso; uno de los principales criaderos dengue

(PPN) El SENEPA informó recientemente mediante un material informativo sobre las utilidades creativas y económicas que pueden darse a las cubiertas en desuso, potenciales criaderos de mosquitos si quedan expuestos a las lluvias. De manera sencilla y práctica, el documento se constituye en un excelente aliado en la lucha contra el dengue.

El material se puede adquirir de forma gratuita en el edificio SENEPA, ubicado en Manuel Domínguez c/ Brasil, de 7 a 13 horas. Según lo señalado por el Dr. Julio César Manzur, director de SENEPA, las guías se distribuyen, sobretodo, a organizaciones comunitarias y a los municipios con el objetivo de generar una manera creativa y sencilla de eliminar los criaderos de mosquitos y una posible fuente laboral para las personas.
"Las "guías de usos alternativos de cubiertas en desuso" ayudan a eliminar criaderos y pueden generar fuente de trabajo para la gente", resaltó Manzur.
El profesional explicó que, si las cubiertas son enterradas, contaminan la capa freática y tarda más de cien años en desintegrarse; si son quemadas, contaminan el oxígeno que respiramos y, si se tiran, se constituyen en criaderos de mosquitos.
Por eso es que decimos que lo mejor que podemos hacer es reciclarlas. Estas guías proponen un uso racional, un uso efectivo, sencillo, práctico, sin necesidad de invertir y la convertimos en graderías para espectáculos de fútbol, en planteras, en zapatillas, en carretillas. Es una guía muy interesante que puede generar una fuente de trabajo para la gente", expuso el titular del SENEPA.

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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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