CONCEPCION (ABC, corresponsal). Dos hermanas de 10 y 6 años murieron ahogadas en una laguna situada a la entrada a esta capital departamental. El hecho se registró a las 17:30 de ayer.
Las menores fallecidas son Johana Mabel (10) y Vanesa Jacquelín González (6), cuyos cuerpos fueron hallados en un lugar conocido como “Tres Lagunas”, situada a un kilómetro de la rotonda de acceso a esta ciudad.
El padre de las menores, Ernesto González (41), manifestó a la Policía que las niñas abandonaron su vivienda ubicada en el barrio San Francisco cerca de las 15:00, sin que él se enterara. Añadió que era la primera vez que sus hijas acudían a la laguna donde se produjo la tragedia.
Los bomberos voluntarios de Concepción acudieron rápidamente al sitio donde se ahogaron las menores y lograron sacar con vida a Vanesa Jacquelín, quien fue trasladada al Hospital Regional donde intentaron reanimarla. Sin embargo, fue imposible salvarle la vida.
Su hermana mayor, por otra parte, fue sacada del fondo de la laguna una hora después.
El forense Roberto Barrios inspeccionó ambos cadáveres y determinó que la causa de su muerte fue “asfixia por inmersión”.
Los vecinos de la laguna indicaron que varios casos de ahogamiento ya se registraron en el lugar.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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