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13 nov 2010

Tres muertos en Bahía Negra

BAHIA NEGRA, Alto Paraguay (ABC, corresponsal). Un capataz de estancia y dos mujeres indígenas fallecieron aplastados por un tractor en el que se desplazaban, en un accidente ocurrido ayer a las 17:30 en esta parte del país.

Una de las víctimas fue el capataz Pedro Duarte, del establecimiento “Maravilla” de Bahía Negra, propiedad del ganadero Guillermo González.
Dos jóvenes mujeres indígenas de 15 y 16 años, respectivamente, pero que aún no fueron identificadas, también murieron en el percance.
Según datos aportados por el suboficial Julián Segovia, de la comisaría local, los tres fallecidos y un cuarto pasajero, de nombre Germán Ovelar, se desplazaban en el tractor sobre el camino denominado Línea 1.
En un momento dado, el capataz perdió el control sobre la máquina, salió del camino y volcó.
El tractor aplastó a tres de los pasajeros, en tanto que Germán Ovelar pudo salvar su vida al saltar en el momento en que se producía el
accidente.
El lamentable suceso se produjo a 5 kilómetros de la estancia “Maravilla”, conforme a los datos suministrados por los intervinientes.
El director del hospital local, José Aquino, explicó que las víctimas sufrieron politraumatismos por aplastamiento.
La Policía se halla abocada ahora en la tarea de individualizar a las dos jóvenes indígenas que murieron, ya que no tenían documentos de identidad.

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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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