(ABC) Uno de los vehículos que fueron utilizados para recoger 370 kilos de cocaína de una pista clandestina de la colonia San Alfredo, departamento de Concepción, el seis de mayo último, pertenece al abogado pedrojuanino Hugo César Garay Escurra. Así revelaron fuentes de la investigación.
La cocaína, siete camionetas y siete aeronaves fueron incautadas en dos procedimientos simultáneos materializados por efectivos de la Secretaria Nacional Antidrogas Senad, en los departamentos de Concepción y Misiones, respectivamente. El megaoperativo desplegado por los antidrogas también posibilitó la captura Carlos Antonio Viveros López (44), jefe la organización mafiosa que se encargaba de surtir de cocaína boliviana al mercado del Brasil, a través del territorio paraguayo. Otros seis miembros de la banda cayeron junto con el capomafioso.
Los agentes antidrogas entraron en acción cuando los narcos estaban retirando los 370 kilos de cocaína de la pista clandestina, a bordo de dos camioneta, una Mitsubishi L 200 azul y la Toyota Hilux blanca. Cuando los traficantes se percataron de la presencia de los uniformados, abandonaron la carga y los vehículos, y escaparon a pie. Gracias a los documentos encontrados en los rodados, se pudo confirmar que la Mitsubishi pertenecía al concejal de Concepción Eleucipo Cáceres Centurión, quien fue imputado y cuenta con orden de captura.
En tanto que la Toyota Hilux pertenece al abogado Garay Escurra, quien fue llamado para una declaración indagatoria, pero sospechosamente no fue incluido en el expediente como procesado, señalaron las fuentes.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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