HORQUETA (ABC). El intendente de Yby Yaú, Alsimio Casco Ayala (ANR), señaló ayer a través de radio Guyra Campana de esta ciudad que el gobierno de Fernando Lugo es una “decepción para los norteños”, debido a que no responde a las necesidades de la región, como la reparación de caminos vecinales.
Dijo que el ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Efraín Alegre (PLRA), es un ejemplo al “sectarizar” su labor debido a que se niega a firmar un nuevo convenio para continuar con las obras desarrolladas entre el 2009 y el 2010.
Manifestó que con la actitud de Alegre se demuestra que el Presidente de la República no respeta la institucionalidad de su propio gobierno.
Casco Ayala recordó que gracias al citado convenio, que venció un año atrás, se asfaltaron calles de su comunidad y de otras ciudades del departamento de Concepción. Sostuvo que actualmente las necesidades más urgentes para los distritos del primer departamento son la reparación de caminos vecinales y de los ramales de la Ruta V, que recorre la parte sur-este del departamento.
“Sin embargo, este ministro no responde a los pedidos de renovación del convenio con los demás intendentes y el gobernador de Concepción, Emilio Pavón (PLRA), para solucionar el mal estado de los caminos”, expresó.
Según Alsimio, Alegre practica el sectarismo, debido a que solamente permite que accedan a la utilización de las máquinas viales del MOPC dirigentes de su movimiento. Agregó que uno de los líderes del efrainismo en la ciudad de Loreto, Sixto Jara, está a cargo de las máquinas. Reiteró que faltan más caminos útiles para los campesinos.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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