Un concepcionero que vive en España, en comunicación via correo electrónico con nosotros nos manifestó lo siguiente:
El martes 24 de mayo, una joven de 28 años, de nombre es Griselda C. Ramírez, oriunda de Concepción, amaneció muerta en el Cruce de Arinaga de la isla de Gran Canaria, España.
Ella no tiene parientes aca, solo unos amigos que quedaron con muchas dudas sobre la muerte de Griselda.
Lo más extraño del suceso es que recién se supo el viernes a la tarde. Las personas que la conocían expresan que vivía con un español desde hacia 4 años y ultimamente llevaba muchas dificultades con su pareja.
Ahora nadie hasta ahora explica sobre su muerte, si ella se suicidó o fue muerta por su pareja sentimental.
Un grupo de paraguayos ya manifestaron que accionarán para que el hecho se llegue a esclarecer.
Nosotros escuchamos casi a diario, que muchas mujeres son maltratadas o asesinadas acá en España, y lo más triste es que tantas mujeres vienen en busca de mejores pagas económicas y terminan en tragedias.
Ojalá esto nos una mas a los paraguayos que estamos fueran del país para buscar una forma de evitar estos tipos de sucesos, y aconsejamos en lo posible que no vengan si no es por un trabajo seguro.
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario