Concepción.- (ABC) Para la Policía y la fiscalía, una de las últimas células de la red logística del EPP que operaba a cargo del dirigente campesino Claudio Marín fue bloqueada tras los allanamientos simultáneos efectuados el jueves de madrugada en Horqueta y Concepción.
Un contingente policial integrado por agentes de Antisecuestro y del Grupo de Operaciones Tácticas “León Piru” intervino cuatro casas de supuestos elementos de la red logística del EPP, en medio de una intensa lluvia registrada el jueves de madrugada.
La primera fue la de Prudencio Idilio Alfonso Maris, quien acusó a su vecino, el dirigente campesino Claudio Marín, de haberlo involucrado con el EPP.
Precisamente, la casa de Marín fue la segunda en ser intervenida por la Policía y la fiscalía, en el kilómetro 50 de la Ruta V, en Horqueta.
En la vivienda fue localizado el dirigente Claudio Marín, uno de los principales referentes de la estructura de apoyo de los secuestradores, según los investigadores.
Sin embargo, la que fue detenida fue su esposa Andresa Benítez de Marín, porque a su nombre figura el chip con el que su marido supuestamente mantuvo fluido contacto con otros simpatizantes del grupo armado, entre ellos Hugo Diosnel Gill, preso en Tacumbú por el secuestro de Fidel Zavala.
Claudio Marín afirmó haber sido dirigente de la Organización Campesina del Norte (OCN), nucleación a la que perteneció, entre otros, Alejandro Ramos Morel, uno de los actuales cabecillas del primer anillo de la banda de secuestradores.
De acuerdo con los datos, Claudio Marín era el encargado de reclutar militantes y de abastecer de provistas y municiones al campamento del EPP.
El labriego fue tildado de cobarde por sus antiguos seguidores, ya que prefirió que su esposa vaya presa antes que asumir su responsabilidad frente a la comitiva.
Paradójicamente, mientras Andresa Benítez de Marín era detenida, su esposo Claudio Marín, con una criatura en brazos, solo despotricaba contra el gobierno de Fernando Lugo e insultaba a los policías.
Otros detenidos durante la serie de cateos fueron Vicente Arístides Barreto Borja y Vicente López Rojas.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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