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23 jul 2011

Agente de FOPE no estaba desaparecido

Hugüa Ñandu, Concepción (ABC). Luego de varios rumores sobre la desaparición de un agente de la Fuerza de Operaciones de la Policía Especializada (FOPE), ayer se confirmó que el policía se encontraba en la casa de su novia en Hugua Ñandu.

El uniformado prestaba servicios en esta comunidad, pero hace un tiempo fue trasladado a Sidepar 6000. Sus familiares intentaron comunicarse con él, pero no respondía el celular, lo que provocó la preocupación.
Valeriano Serrano, suegro del policía, aseguró que desde el martes último y hasta la madrugada de ayer el suboficial segundo Obdulio Quiñónez (28) se encontraba en su casa ubicada en Hugua Ñandu, departamento de Concepción.
Serrano, ex presidente de la comisión vecinal de Hugua Ñandu, dijo que el uniformado es el novio de su hija de 16 años y que incluso se comprometió en casarse en diciembre. Según el suegro, el policía abordó un ómnibus a las 04:30 de ayer luego de comentarle que iba a Asunción porque hoy debía presentarse nuevamente a trabajar.
El suboficial conversó telefónicamente con ABC Color y dijo que estaba en sus días libres y por eso se trasladó a Hugua Ñandu para conversar con la familia de su novia.
Al ser consultado sobre el motivo por el cual no respondió su celular, señaló que contaba con un nuevo aparato y que se olvidó del cargador de batería y el teléfono móvil quedó sin energía para seguir operando.

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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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