Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

18 jul 2011

Denuncian que INC no da cemento

Vallemi.- (ABC) Las empresas que vienen construyendo la ruta que romperá el aislamiento de la planta de Vallemí no están siendo proveídas de cemento por la Industria Nacional del Cemento (INC), hecho que viene dificultando el avance de las obras de pavimentación de esa ruta que tiene unos 160 kilómetros y unirá al municipio de Vallemí con Concepción, informaron referentes del sector.

 

“Las empresas que están ejecutando los tres tramos de esta ruta emblemática, que va a hacer posible que Vallemí esté conectada a una ruta asfaltada que irá hasta Concepción, se encuentran en problemas por falta de cemento. La INC en este momento no  provee  cemento ni a las empresas constructoras que vienen realizando la obra que romperá el aislamiento de la cementera en el Norte del país”, dijo un empresario de la construcción, requerido sobre la gravedad del desabastecimiento del mercado en materia de cemento.    
La cementera se encuentra paralizada por la falta de fue oíl, y así como está la situación, lo más  factible que la fábrica comience a operar a fin de mes, siempre que las compras de urgencia lleguen sin contratiempo alguno, en su tránsito fluvial y terrestre. 
No obstante, además  de ese problema, la estatal no dispone de clínker y comenzó a racionar la entrega de producto  para evitar  quedarse con stock cero.    
“Las empresas constructoras que realizan las obras de la ruta Concepción-Vallemí no reciben cemento. En el primer tramo  necesitamos alrededor de  800 toneladas por mes, ya que tiene un tratamiento de suelo-cemento, en tanto que en el segundo y tercer tramo de unas 200 toneladas por mes, para las obras de arte y los puentes”, explicaron  nuestras fuentes.    
Los tres consorcios que vienen construyendo los tres tramos de la mencionada ruta están recurriendo a la compra de cemento de origen chileno y uruguayo para no paralizar sus trabajos.
“Los consorcios llaman a la INC y nadie da una explicación acerca de que es lo que pasará en el futuro con la provisión del cemento de tal forma que los consorcios constructores puedan tomar los recaudos necesarios. Conste que esta es una obra que va a favorecer a la INC. La situación es realmente lamentable, porque el cemento hay en algunas bodegas y vemos que la gente saca el producto de la INC”, añadió la fuente.
Nuestro informante recordó que durante la administración anterior la INC había establecido cupos para las organizaciones gremiales que nuclean a constructores, pero que ahora ni siquiera el cupo se respeta, por lo que se resienten también las obras públicas. 
En el caso de la Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa), recordó que tenía un cupo de 3.000 bolsas por día, que era repartido entre los asociados que tenían a su cargo realizar obras públicas.    
El empresario aclaró que la escasez creada por las dificultades que atraviesa la cementera estatal está derivando en mayores costos para las empresas contratistas que trabajan en la pavimentación  de la ruta Concepción-Vallemí, porque deben llevar cemento importado desde el Puerto de Asunción o de depósitos privados. 
Explicó que esa situación  deberá ser contemplada por las autoridades del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones porque calcularon sus iniciales sobre la base del cemento  retirado de la fábrica de la INC en Vallemí.
Otra dificultad con que se enfrentan los adjudicatarios de las obras se relaciona con la lenta liberación de sus franjas de dominio.

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY