Concepción.- (ABC) La coordinadora de Educación de Concepción, Celeste Milagro Galiano Casco, remitió una nota al Ministerio de Educación y Cultura en la que explica que el local de la Escuela Básica Nº 1889 San Miguel, del Km 15, del distrito de Belén, fue reparado en febrero de este año.
Fue a raíz de la publicación de una fotografía tomada en febrero pasado de la institución en la edición de ayer del diario ABC.
“La fotografía no corresponde con la realidad, puesto que la misma data de febrero de este año, cuando la institución fue afectada por un temporal, pero que actualmente ya se encuentra totalmente reparada”, explica Galiano.
Señala que la fotografía corresponde al pabellón más antiguo del local escolar. Agrega que, después del temporal, el Ministerio de Educación y Cultura (MEC), en convenio con la Acción Social de la Empresa Prosegur, ejecutó la construcción de un pabellón totalmente renovado con dos aulas y la reparación de otras aulas existentes. Actualmente, la escuela posee nueve aulas en perfectas condiciones, algunas salas del pabellón antiguo se utilizan como depósito de muebles y una de ellas como oficina de la dirección.
“Cabe mencionar que los padres quisieron preservar el pabellón antiguo como parte de la historia de la comunidad, ya que fue construido por ellos mismos hace muchos años”, explica con relación al edificio dañado por el temporal.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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