HORQUETA. El asistente Fiscal del Medio Ambiente, Pablo Ruíz y miembros de la comisión de lucha contra el dengue allanaron este jueves el domicilio de un sujeto con deficiencias mentales y físicas. La casa del hombre estaba infestada de basuras.
La intervención se realizó luego de la denuncia realizada en la Municipalidad por la comisión de lucha contra el dengue, presidida por el Lic. Marcos López Filártiga.
La casa del individuo identificado como Rafael Candia, más conocido como Sandro, se encuentra en el barrio Inmaculada sobre al calle Virgen del Rosario a unas cinco cuadras del templo parroquial, donde vive solitariamente y en condiciones insalubres.En el patio del sujeto de más de 40 años solamente hallaron una gran cantidad de bolsas de plástico y papeles, que sorprendió a los intervinientes sin ningún criadero. Sin embargo no fueron allanadas otras viviendas de personas que se opusieron a que funcionarios del Servicio Nacional de Erradicación del Paludismo Senepa, de la municipalidad y miembros de la comisión ingresen a sus casas durante la minga realizada el fin de semana último.
Candia vive solitariamente en condiciones insalubres y con una enfermedad de afecciones en sus piernas denominada elefantiasis con ulceraciones.
El asistente fiscal Pablo Ruíz manifestó su sorpresa por lo hallado en el domicilio e indicó que Candia no recibirá la pena de 18 meses de prisión ni será la multado por sus deficiencias mentales y físicas.
Por otra parte, informó que en los próximos días serán allanadas casas e intervenidos patios baldíos en los que no se eliminaron los criaderos.
Fuente: ABC
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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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