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17 ene 2013

Piden que SAS intervenga en ocupación

CONCEPCIÓN. Pobladores del asentamiento “Niño Salvador del Mundo” de esta ciudad se manifestaron ayer para denunciar la inacción de la Secretaría de Acción Social (SAS) ante la ocupación de un lote por dos familias.

Manifestantes se reunieron ayer frente al terreno 
que hasta hace poco era ocupado por dos familias.
El hecho se registra desde hace dos meses y genera molestias a los habitantes del lugar.
El asentamiento “Niño Salvador del Mundo” se encuentra en la fracción Villa Alta, tiene una extensión de 7,5 hectáreas, de las cuales están siendo utilizadas tres hectáreas. El lugar fue poblado hace cinco años, cuanta con 92 lotes, de los cuales están ocupados 80.El presidente de la Asociación de Sintechos de Concepción, Tomás Núñez, dijo que denunciaron desde el principio el problema de ocupación del terreno por dos familias, pero no se les dio una solución en la SAS.
Núñez señaló que como no hay un referente de la SAS en el departamento de Concepción, ante cualquier problema deben trasladarse a Asunción para presentar sus inquietudes.
“Necesitamos que la gente de la SAS esté en el terreno para poder conocer la situación, no pueden tomar decisiones desde las oficinas de Asunción”, expresó.
Según Tomás Núñez, unos ocho terrenos son ocupados por personas que no son de escasos recursos económicos, requisito fundamental para obtener un inmueble. Añadió que 36 familias firmaron un contrato con la SAS para la gestión del título de propiedad para tramitar la construcción de viviendas.

Fuente: ABC

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Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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