HORQUETA. Más de 50 personas de la tercera edad y madres beneficiarias del programa Tekopora de la Secretaría de Acción Social, continúan sin recibir sus haberes. Anuncian un cierre de ruta.
Desde las primeras horas de este lunes, llegaron a la sucursal local del Banco Nacional de Fomento (BNF) de Horqueta más de 50 personas con la intención de cobrar los subsidios que otorga el Estado.
Al no acceder a los pagos, dijeron que aguardarán hasta el 15 del presente mes. Indicaron que si no reciben los montos que necesitan, cerrarán la citada ruta V "Bernardino Caballero" a la altura del cruce de entrada a esta ciudad, desde el 16 de julio.
Las personas de la tercera edad manifestaron que por tener ínfimas deudas con la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), no reciben el aporte de G. 414.000 para personas con más de 65 años.
Uno de los afectados, Braulio Gómez Román dijo que es lamentable que las autoridades los traten de esa manera, debido que vienen desde diferentes localidades gastando lo poco que tienen sin poder cobrar sus haberes.
Resaltó que, a pesar de la edad, se unirán para movilizarse en la fecha indicada más arriba, único camino que les queda para que sean escuchados.
Una de las madres beneficiarias del programa Tekopora, Emiliana Peralta, afirmó que no cobran sus montos desde hace diez meses. Explicó que no acceden a sus haberes en forma continua desde mediados del 2012 y en el presente año están atrasados por tres meses.
Aseguró que lucharán para cobrar durante el gobierno de Federico Franco, porque ya no cobrarían durante el gobierno de Horacio Cartes.
Fuente: ABC
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

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