PJC.- La Policía Nacional encontró el cuerpo sin de vida de un menor indígena de 2 años, en Lorito Picada, departamento de Amambay. Los intervinientes presumen que el niño habría sido asesinado por sus propios padres, bajo los efectos del alcohol. La pareja de nativos fue detenida por la Policía.
Un niño indígena de 2 años, identificado como Luis Miguel Benítez, fue encontrado muerto en la localidad de Lorito Picada, a unos 30 kilómetros de Pedro Juan Caballero, en el departamento de Amambay. Según informó Radio Oasis FM, el niño habría sido asesinado por su propia madre.
El hecho ocurrió entre las20 y 21 horas del domingo, según relató a la emisora radial el jefe de la Comisaría local, reportó la 780 AM. El menor presenta una herida de arma blanca a la altura del abdomen.
Tras el hallazgo del menor, los efectivos policiales procedieron a la detención de Cintia Isnardi y Alvaro Benítez, padres del pequeño, quienes se encontraban bajo los efectos del alcohol.
Los nativos fueron derivados a la Comisaría local. Sin embargo, hasta ahora los intervinientes no pudieron obtener más datos del crimen, teniendo en cuenta que "los indígenas detenidos no hablan". El caso fue comunicado al Ministerio Público.
Fuente: HOY
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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