Solidaridad con artesano concepcionero
El Sindicato de Periodistas del Paraguay, filial Concepción, y familiares del artesano y reportero gráfico Antonio Oli Maldonado organizaron una feria de productos artesanales elaborados en botella de vidrio, declarados por la Municipalidad de la capital del primer departamento como artesanía concepcionera.

Concepción.- Maldonado es un reconocido fotógrafo de esta ciudad, desde la década de los 60, colaborando a través de sus trabajos con las autoridades de la época para retratar las grandes luchas de reivindicaciones como, por ejemplo, la construcción de la ruta Concepción-Pozo Colorado.Además es un artesano único en su especie, ya que es el creador de las obras en botella de vidrio sin romper, siendo considerada por el Instituto Nacional de Artesanía (INA) del país como obras únicas del mundo. Introduce dentro del vidrio pieza por pieza los elementos necesarios creando objetos como la carreta campesina, arpa paraguaya, el alzaprima, el cañón cristiano, entre otros objetos históricos de nuestro país.Hoy el día, don Maldonado está muy enfermo y por la necesidad económica que lo envuelve, puso en exposición sus productos frente a su vivienda, ubicada en Otaño entre Yegros y 14 de Mayo, centro de la ciudad de Concepción.Las ventas fueron importantes, aunque hay autoridades que aún no llegaron a adquirir los artículos para apoyar al valioso artista concepcionero. Aldo Rojas, coordinador del SPP, indicó que los artículos artesanales seguirán en venta esperando a todos los interesados para colaborar con Maldonado, ofertados en La casita de don Oli. (J.R.)UH
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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