Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies y basado en la politica de cookies de Google Adsense. Puede leer a continuación el enlace

29 jul 2016

Zavala clama por condena moral a secuestro

Diego Zavala, hermano de Fidel Zavala, quien fue secuestrado por el EPP en 2009, clama a la sociedad por la condena moral contra el secuestro y los secuestradores. La sociedad debe movilizarse, afirmó.

Resultado de imagen para Diego Zavala, hermano de Fidel Zavala,
Diego Zavala
“¿Qué va a ser la próxima, una embarazada de siete meses, le van a hacer abortar ahí? Estoy…mezcla de indignado, preocupado por esta familia, por lo que estarán pasando, nunca uno se pone completamente en el lugar de la familia, pero habiendo pasado me hierve la sangre, estarán doblemente preocupados los padres, como estará ese menor, las cicatrices que van a quedar”, dijo Diego Zavala en contacto con ABC Cardinal, claramente afectado por el secuestro de Franz Wiebe Boschman, un menor de 17 años secuestrado ayer en la Colonia Río Verde, San Pedro.

Diego, hermano de Fidel Zavala quien fuera secuestrado en octubre del 2009 de su estancia de Paso Barreto, Concepción, clamó por una condena social al secuestro y los secuestradores como únicos responsables. 

“A lo mejor la sociedad está un poco, no te digo anestesiada, pero trata un poco de no mirar este problema”, pensó y agregó que el EPP no está atacando solamente a “ricachones”, como algunos quieren pensar, sino se llevan a personas humildes como Edelio, trabajadores como Abrahán Fehr y ahora el hijo de un colono menonita que hoy dijo ante los medios que si vende todo lo que tiene no le alcanzará para pagar el rescate de su hijo.

No hay comentarios:

C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS

Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción. La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común. Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos. La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento. Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural. La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros. Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como: la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad. Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público. Ciudadano de Concepción! “Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.” "La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres" Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.

INFORMACIONES EN SALUD Y MEDICINA

MEDICINA NATURAL PARAGUAY