Codehupy ampliará denuncia sobre explotación laboral en Guyratî
La Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy) recibió ayer una nueva denuncia sobre el masivo despido de operarios de la Calera Guyrati, en el Departamento de Concepción.

Óscar Ayala Amarilla, secretario general del organismo, relató que la fábrica cerró el 1 de octubre pasado, el dueño desapareció y dejó en la calle a 140 operarios, entre ellos 23 son indígenas.
“Se le dejó a la deriva, la gente está ahí y hoy (por ayer) pagaron uno de los dos meses atrasados que llevaban sin cobrar; pero no pagaron indemnización”, refirió Ayala.
Esta denuncia hizo que la Codehupy aplazara el pedido de intervención que iba a elevar ayer al Ministerio del Trabajo, Empleo y Seguridad Social sobre un caso de aparente explotación laboral infantil y de mujeres indígenas registrado en una estancia del Departamento de Boquerón.
Ayala anunció que el lunes entrante formalizarán el pedido al Ministerio para que intervenga ambos establecimientos.
Los indígenas afectados por el cierre de la calera son de la etnia Angaité y viven en la comunidad San Carlos. Los nativos provienen del Chaco, pero la fábrica en cuestión se encuentra a la vera del río Paraguay del lado de la Región Oriental.
UH
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
No hay comentarios:
Publicar un comentario