Fiscalía investigará a intendente por desacato judicial
Una jueza penal pidió a la Fiscalía investigar al intendente municipal de Concepción, Alejandro Urbieta, por el eventual hecho punible de desacato judicial.
La jueza de Garantías Gloria Mabel Torres había concedido un amparo a una periodista de Concepción, identificada como Claudia Fischer, en contra de la Municipalidad por la Ley 5282/14 de Libre acceso a la información pública.
El intendente Urbieta entregó los documentos, pero en forma incompleta, ya que obvió el expediente general nº 1015, que contempla el proceso de venta del Puerto Municipal a la firma TLP. El jefe comunal entregó otro expediente, que es la reconstrucción del documento solicitado en primer lugar.
Por tal motivo, la comunicadora volvió a recurrir a la Justicia, denunciando a la Municipalidad por supuesto incumplimiento de la sentencia definitiva nº 62, dictada el 28 de setiembre de este 2018. La magistrada Torres pidió a la Fiscalía de Concepción abrir una investigación “ante la eventual comisión de un hecho punible de desacato a la orden judicial”.
Por el momento, el documento obra en la unidad penal del fiscal Carlomagno Alvarenga.
Fischer calificó de histórica la resolución judicial de Torres y espera que se haga justicia y que sirva de lección a las autoridades, que deben respetar la Ley 5282/14 que posibilita a la ciudadanía conocer presupuestos, gastos, salarios y convenios de cada institución.
Antecedentes
Ante el amparo presentado por la comunicadora, la jueza de Primera Instancia, Gloria Torres, había dado curso al recurso ordenando la entrega de todos los documentos exigidos sobre la venta del ex puerto Nanawa, conocido como Saladero Cué y el balance de la actividad “Festeja concepción” del 2017.
El intendente Urbieta incumple la Ley Nº 5282/14 de Libre Acceso a la Información Pública. Hasta el momento, ni siquiera cuenta con página web.
UH
C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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