Sospechan que grupo desarticulado es responsable del ataque con bomba
Tras un ataque con bomba en el Norte, el ministro del Interior sospecha que los responsables fueron miembros de un grupo que se creía desarticulado desde el 2015.

"Se presume, con cierto grado de certidumbre, que los responsables serían gente de la autodenominada Agrupación Campesina Armada (ACA)", refirió el ministro Euclides Acevedo.
Este grupo que fue fundado por los hermanos Albino y Alfredo Jara Larrea. Supuestamente, estos sujetos se desprendieron del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). Los mismos fueron los responsables de diversos ataques en el Norte. Luego de que ambos hermanos cayeran abatidos en el 2015, se supuso que el grupo fue desarticulado.
El viernes pasado, cuatro personas que circulaban en una camioneta en la estancia Santa Silvia, ciudad de Horqueta, Concepción, cruzó por una mina que estalló, provocando la destrucción de la carrocería trasera del rodado. Milagrosamente, ninguno de los ocupantes salió herido.
"El EPP está en otra zona y los de Alejandro Ramos (líder del autodenominado Ejército del Mariscal López (EML) están en otros puntos", dijo Acevedo para Monumental 1080 AM.
Aclaró que este tipo de episodios se puede repetir ya que estos grupos instalan las minas en los caminos vecinales en donde patrullan los miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC). Estos agentes cuentan con equipamientos que detectan estos dispositivos.
"Hacemos hincapié para responder a este tipo de acciones", acotó.
En abril del 2019 hubo otro ataque en Concepción del cual se sospechó la participación de este grupo. Videos de sujetos atribuyendo el golpe a la ACA fueron difundidos.
NPY
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La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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