La Industria Nacional del Cemento (INC) está trabajando a su máximo potencial de producción, según informó ayer el Ing. Optaciano Gómez Verlangieri, presidente del ente, durante la reunión semanal de empresas públicas dependientes del MIC.
En junio fabricó 1.042.000 bolsas, en julio trepó a 1.100.000 y cerró agosto con 1.070.000 bolsas. "Llegamos al tope de la capacidad nominal, que sería de 12 millones de bolsas", dijo el referido representante de la cementera estatal.
Actualmente la INC está abasteciendo el 80% de la demanda nacional de Portland, y el 20% ya está en manos de cemento importado, parte importada de Uruguay y otra porción del Brasil.
Gómez significó al ministro Francisco Rivas que están construyendo un nuevo puerto en Villeta, a un costo de 700 millones de guaraníes, con personal propio.
Si la INC requiere aumentar su capacidad de producción necesariamente tendrá que invertir en agilizar la descarga de barcazas. Por ello se comprará una nueva grúa para desembarco de clinker.
"Esta industria tendrá la máxima competitividad si se invierte entre 25 a 30 millones de dólares. Y si todo va bien lo haremos con recursos propios", expresó el presidente de la cementera.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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