HORQUETA (ABC). Las autoridades departamentales y municipales informaron que la construcción del polideportivo municipal no puede finiquitarse por la falta de cemento que aqueja a la zona.
La citada obra, que tiene un costo de G. 879 millones, cubiertos con créditos del Banco Interamericano de Reconstrucción y Fomento (BIRF), está a cargo del Consorcio del Norte, del Ing. Otto Neumann.
El intendente municipal saliente Jorge Centurión (PLRA) lamentó la falta de cemento que también afecta la culminación de los trabajos del mercado municipal, obra que se inició en el periodo de su antecesor, Jorge Ramírez Afara (ANR). Sostuvo que las obras del polideportivo deben culminar entre enero y febrero próximo porque de lo contrario se deberá realizar otro llamado a licitaciones para reiniciarlas.
Por su parte el gobernador departamental Emilio Pavón (PLRA) señaló que el principal inconveniente es la mala distribución del cemento de parte de los distribuidores. Agregó que el presidente de la Industria Nacional del Cemento (INC), Ing. Optaciano Gómez, se comprometió a enviar al departamento de Concepción veinte mil bolsas de cemento para la próxima semana, de los cuales seis mil se remitirán a Horqueta.
A su vez, la presidenta de la Junta Departamental, Edith Tufari (PLRA), señaló que los distribuidores envían a otras localidades el citado producto para venderlos a precios más elevados sin factura legal. Indicó que una bolsa que tiene un costo de G. 31 mil entregada en la planta de Vallemí es negociada a G. 65 mil en otros departamentos.
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C O M E N T A R I O S DE CONCEPCION NOTICIAS
Ciudadano! Sé participe del desarrollo de Concepción.
La ciudad es el espacio común donde transcurren nuestras vidas, sueños y actividades cotidianas. Sin embargo, muchos ciudadanos muestran una preocupante inconsciencia respecto al cuidado de nuestro entorno común.
Esta falta de responsabilidad se refleja en acciones aparentemente pequeñas como arrojar basura en la vía pública, dañar espacios públicos, ignorar o irrespetar normas de tránsito, pero que, acumuladas, generan un impacto profundo en la calidad de vida de todos.
La raíz de esta inconsciencia ciudadana suele darse por la percepción de que la ciudad es un espacio ajeno, administrado únicamente por las autoridades. Entonces, el ciudadano se convierte en un usuario pasivo que exige servicios, pero no se reconoce como corresponsable de su mantenimiento.
Cuidar la ciudad no es solo una cuestión estética, sino un acto de responsabilidad colectiva. Una urbe limpia, ordenada y respetada fomenta el bienestar, atrae turistas e inversiones y fortalece la identidad cultural.
La conciencia ciudadana implica reconocer que cada acción individual tiene un efecto multiplicador: un papel arrojado al suelo puede parecer insignificante, pero se convierte en una de descuido cuando se repite miles de veces y es mal ejemplo para otros.
Esta irresponsabilidad ciudadana tiene consecuencias visibles como:
la acumulación de residuos en calles y plazas deteriora la imagen urbana y afecta la salud, el vandalismo y el uso irresponsable de bienes públicos generan una carga para el Erario público por costos elevados, reparación persistente, uso indebido de personales. La indiferencia hacia el entorno común refleja también una falta de solidaridad y compromiso con los vecinos y la comunidad.
Pero no todo es dependiente del ciudadano, es vital que las autoridades y gobiernos locales (Municipalidad y Gobernación) muestren coherencia, mediante una educación cívica constante, manteniendo espacios públicos en buen estado y sancionando el vandalismo. Deben transmitir que el respeto es una regla real, y no un discurso populista. Esa actitud se alimenta de la falta de educación cívica y de la ausencia de campañas sostenidas que promuevan el sentido de pertenencia y el respeto por lo público.
Ciudadano de Concepción!
“Respetar la ciudad es respetarnos a nosotros mismos. Cada plaza cuidada, cada árbol protegido y cada calle limpia es un reflejo de nuestra dignidad como comunidad. La ciudad no es de otros: es nuestra casa compartida.”
"La comodidad y la pasividad promueven las malas costumbres"
Escrito por: Dr. Ruben Dario Cabral G.
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